Para comenzar, la foto es increíble, casi me cuesta creer que fue tomada gracias al autodisparador (yo sabía que para algo servía ese pequeño botón con cierto reloj al costado :P ) además, le encontramos un nuevo uso a la colchoneta -como tripode-.
Esta foto fue tomada hace dos días ya.. (tómese en cuenta que son las 4:51am!). Pues sí, fue un día que me gustaría recordar por el resto de mi vida, es que fue sacado de cierta serie norteamericana (Laguna Beach-aunque me cueste decirlo!- no sé si la ubican¿?), pero eso es lo de menos.
¿A qué se debe mi felicidad? (asumo se deben estar preguntando). Pues bien, hace ya un mes y unos cuantos días, mi mejor amiga vino de Chile. Ella nació en ese país, pero su familia vino a Perú por el trabajo de su papá cuando ella tenía 5 años, y por el mismo motivo tuvieron que regresar a su país natal en el 2003 (pero esa es otra historia que contaré en otro momento).
Salirme del tema central me desespera! Tiendo a irme por las ramas pues encuentro cosas más interesantes que contar (ahí voy de nuevo!).
Regresaré pues, a contar lo que debía. Salía yo de clases a las 11 am, bastante frustrada por cierto, esperé a Diego que saliera de clases (12 m), fui a recoger a Javiera (la chilena), recogimos a Lorena y regresamos a la universidad. Nos encontramos con unos amigos en "Las Tías" (famoso "chupodromo") y nos quedamos conversando un bueno rato, mientras hacíamos tiempo para esperar a Rodrigo, quien salía a la una. Me encantó quedarme a conversar ahí, pues, a pesar que no me gusta NINGUN TIPO DE BEBIDA ALCOHOLICA, es un lugar bastante tranquilo y además no veía al Negro hacía muchísimo tiempo, cuánto extrañé a ese hombre!
Rodrigo salió por fin! pero por cosas de la vida (y del alcohol) terminamos saliendo rumbo a la playa casi a la 1:30 pm. Iba yo tan entretenida (o mas bien distraída) que se me pasó la entrada para ir al Sur!! Tuve que una VUELTAZA para regresar...pero....ASI PASA! sobretodo a alguien taaaan despistado como yo :P
Llegamos a la playa y comenzó el dilema: "¿A dónde vamos?" "A cualquiera pero en el centro" "Noooo vamos mejor al fondo, donde no hay tanta gente" "Pero yo quiero ir donde están todos" etc etc etc ....15 minutos discutiendo sobre lo mismo hasta que Rodrigo atinó a decir: "VAMOS A SERGUEY" (un restaurant) ...nos causó tanta risa el nombre, que no titubeamos en ir (exceptuando a Lorena por supuesto). Nos instalamos, y...al agua patos:D cua cua cua ....BOLSAS, BOLSAS, BOLSAS, DESPERDICIOS, DESPERDICIOS, DESPERDICOS, la playa era un asco! no se podía avanzar un metro sin toparte con algo de basura!.
Después de casi una hora de tener a Lorena hinchándome los timpanos con su: "Ya vamos?" "Mira, acá está feo, mejor vamos donde yo te dije", terminé por perder la paciencia al igual que Javiera (no es que tengamos mucha tampoco)..así que decidimos movilizarnos hasta el oooooooootro lado de la playa. Mochila, toalla, lentes, sandalias...TODO en mano, a caminar por la orilla se ha dicho!
Llegamos después de una larga caminata, durante la cual, Javiera se la pasó maldiciendo los actos de Lorena (fue tan gracioso!)...Y es que con ellas siempre es así, el amor-odio es bastante común (ya se explicará en algún otro momento).
Arena sin basura, pocas personas, agua limpia, ganas de meterse al mar, ganas de tirarse en la arena, ganas de tomarse muchisimas fotos!...todo se confabuló para que ese lugar sea el perfecto para cada uno de nosotros, tenía lo que cada uno buscaba. Lo más irónico es que semanas atrás, yo había ido a ese mismo lugar, pero definitivamente no tenía la magia de aquel jueves.
Decidimos entonces, sin pensarlo mucho, meternos al mar. Y a pesar de haber sido revolcada unas mil quinientas veces por la misma ola, debo decir que valió la pena, porque todas las risas hacia y para conmigo fueron insaciables! Debieron haberme visto, yo todo una amateur tratando de querer pararme y siendo arrastrada al mismo tiempo por aquella ola que no quería dejarme ir. Pondría una foto sobre aquél hecho pero la vergüenza me gana! jajaja suficiente con saber que fue así y con que ustedes se lo imaginen (y estoy segura que todo lo que se pueden imaginar, no cubren las risas de aquel hecho!)

Luego de haber sido literalmente REVOLCADA! obviamente quería descansar, así que me recosté en la arena junto a los demás. Levanté entonces la mirada y divisé a Diego bastante concentrado en la NADA! Fue entonces cuando decidí tirarle arena, pero malos fueron mis cálculos pues justo le tenía que caer en los ojos (usa lentes de contacto), me miró entonces con cara de odio -aunque él lo sigue negando-, me acerqué y él sin pensarlo me levantó en brazos y me llevó al mar. Ese hombre es tan "loco" que por un momento pensé me iba a ahogar, luego descubrí que no, cuando sólo me lanzó en una de las olas que venían a lo lejos. Para variar (y como fue costumbre ese día)..terminé siendo revolcada por una ola.
Después de tragar unos 4 litros de agua de mar, decidí regresar con todos, y tener la ya usual..SESION DE FOTOS! con Rodrigo siempre es asi...LUGAR QUE VAMOS...LUGAR QUE TOMAMOS MILLONES DE FOTOS!. Obviamente este genial día de playa no podía ser la excepción. Pensamos entonces que era hora de: "La pelea", la cual constaba en que yo posicionada en los hombros de Diego y Javiera en los de Rodrigo, deberíamos luchar por mantenernos en pie. Lamentablemente (para ellos), éstos últimos no pudieron llegar ni al campo de batalla! Fue tan divertido ver como ambos perdían el equilibrio, y lo mejor fue que la foto captó el momento justo de la caída, como para no olvidarme que no pudieron mantenerse en pie siquiera dos minutos.
Era como si no estuvieran destinados a poder estar parados, por más que intentaban, una, tras otra, tras otra, les era imposible no caerse casi de inmediato. Intentamos jugar unas cuatrocientos cincuenta y seis veces (ok tal vez un poco menos!) pero ninguna de ellas se pudo concretar. Diego y yo llegamos a la conclusión entonces que: GANAMOS POR WALCOVER. Imposible discutirlo.
El día se iba acabando, eran ya casi las 7 de la noche, hora de regresar a casa, aunque los ánimos decían todo lo contrario, los 5 nos queríamos quedar. Yo tenía que manejar (que flojera!), así que decidimos apresurar el paso, ya que no conviene manejar en carretera de noche, es bastante peligroso y yo lo sabía. Entonces les informé: "hora de irnos", me odiaron, lo sé, pero alguien tenía que decirlo en algún momento. Y Rodrigo dice: "Ya vamos, pero primero una foto en la orilla" "Ya pues" -le dije. Nos fuimos a la "tan lejana locación" sin saber yo lo que tenía planeado, todo se confabuló nuevamente, los planetas se alinearon y los dioses se pusieron de acuerdo para que yo acabara dónde? (a estas alturas creo que es obvio!)...EN LA ORILLA SIENDO REVOLCADA POR UNA OLA!
-Creo que esta vez si merece ilustración, el lector después de aguantar tanto rato mi lectura, necesita distraerse burlándose un poco, pero sólo un poco, de mí-
Hora de culminar el día de playa tanto como este "pequeño" relato. Está bien, he de aceptar que me excedí un poco,pero soy principiante en esto de escribir por este medio. Prometo fielmente hacer de ahora en adelante relatos más cortos y tal vez, sólo tal vez, un poco más entretenidos.